Capacidad de intercambio catiónico (CIC)

La capacidad de intercambio catiónico (CIC) se refiere a la capacidad de un suelo para  liberar y retener cationes y aniones. La capacidad de intercambio catiónico depende del tipo de humus y de la proporción y tipo de arcilla en el suelo.

Los nutrientes en el suelo se encuentran en forma de cationes o aniones según su naturaleza, por lo tanto la CIC indica la facilidad que un suelo tiene para intercambiar dichos nutrientes entre la fracción solida y la liquida del suelo.

Capacidad de intercambio catiónico es un valor que determina que tan fácil o difícil es que el suelo libere algún nutriente

La materia orgánica en su proceso de descomposición origina los diferentes tipos de sustancias húmicas, y a esto se debe su gran importancia en el CIC de los suelos.

La capacidad de intercambio catiónico involucra el proceso en el que los aniones y cationes son intercambiadas en entre la fase liquida del suelo (solución del suelo) y la parte sólida.

La unidad de la cantidad de cationes intercambiados se expresa en miliequivalentes por cada 100 gramos de suelo. (meq/100 g).

Importancia de la capacidad de intercambio catiónico

La CIC es muy importante debido a que indica la mayor o menor disponibilidad de nutrientes en el suelo. Un mayor CIC indica mejor disponibilidad de los nutrientes en el suelo.

La capacidad de intercambio catiónico (CIC) es distinta según el tipo de suelo, hay suelos con baja CIC considerados suelos poco fértiles, la textura influye en el valor de CIC, suelos con alto contenido de arcilla posee una CIC más alta.

Los suelos arenosos suelen tener baja CIC, esto provoca un menor contenido de nutrientes, mayor lavado de nutrientes y menos capacidad de retención de agua.

La CIC puede determinarse a través de un análisis de suelo o un análisis de extracto de pasta saturada.

 

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