Establecer una red de profesionales que fomenten el cooperativismo y el intercambio de información para facilitar la difusión de innovaciones entre los distintos participantes del sector.

AGROPRODUCTORES

Realizamos una evaluación integral de tu proceso productivo, para ofrecerte opciones tecnológicas que mejoren la rentabilidad de la producción.

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Rentabilidad de los cultivos

La rentabilidad de un cultivo, es la relación entre el beneficio existente de una acción y la inversión que se realizó para realizar la acción. Para determinarlo debemos involucrar todos los factores que interviene en la producción agrícola y que provoca un gasto o coste en la producción.

Podemos clasificar los factores que influyen en la respuesta de los cultivos de la siguiente manera:

Ambiente

Comprende factores como temperatura, suelo, agua, luminosidad, humedad relativa y  demás factores ambientales.

Material Genético 

Comprenda la capacidad de el cultivo para expresar sus genes a medida que el factor ambiental lo permita, es decir un cultivo no mostrará su máximo potencial genético productivo cuando este bajo incidencias significativas de estrés abiótico y biótico.

Manejo agronomico 

Involucra las metodologías que utiliza para realizar todas las actividades necesarias para la producción del cultivo. Comprende las practicas culturales, elección de tecnologías para implementar en la explotación, recomendaciones nutricionales, recordemos que los manejos agronomicos varían de región a región, de clima a clima, y según la cantidad de recursos del que se disponga y como se deseen administrar.

Cada manejo agronomico debe realizarse en medida que los factores ambiental y genético lo permitan, la producción debe de verse como un sistema integral e interconectado de decisiones, que involucra rentabilidad de la explotación y calidad de las producciones, determinar umbrales económicos sobre control de plagas, malezas, deficiencias, y otros; es de suma importancia en las producciones agrícolas.

Investigación y desarrollo

Realizar labores de investigación y desarrollo promoviendo proyectos que evalúen el beneficio económico de diversos manejos agronomicos, que permitan ampliar las opciones en momentos críticos dentro de las etapas de la producción. Y generar información que permite si no en el corto, en el mediano o largo plazo solucionar una problematica de interés. Evaluar opciones ecológicas de control de plagas y enfermedades, enfocándose en técnicas sostenibles a través del tiempo.

Destinar una fracción razonable de cultivo, que permita realizar trabajos de investigación serios, y sin mermar la producción comercial, realizando investigación aplicada dentro del marco de la realidad que nos permitan mejorar nuestra competitividad en, un cada vez mas globalizado mundo.

Generar estadísticas de tus cultivos y condiciones ambientales de tu producción agrícola, es la mejor inversión que puedes hacer.

Conocimiento del mercado

Tener conocimiento de la cadena productiva del cultivo que se produce, mercados nacionales y de exportación para saber establecer precios. Conocer por ejemplo, ventanas de comercialización de competencias, podría ayudar a establecer calendarios de cosecha para obtener producciones en ventanas con  mejores precios, u optar por técnicas que mejoren la calidad de sus cultivos y con ello el beneficio obtenido en el mercado por ello.

 

Adopción de Innovación en la Agricultura

Como concepto, la adopción es un conjunto de fases sucesivas en las decisiones de los individuos para acordar si aceptan o rechazan una innovación (Gatignon y Robertson, 1991). Para Rogers (1962) son las etapas mentales por las que pasa un individuo en sus reflexiones, desde que conoce la existencia de una innovación hasta que decide adoptarla.


La adopción es un proceso simple, a pesar de los diferentes tipos de innovaciones, de adoptantes dispuestos y tiempo que pueden emplear para decidir si aceptan o rechazan una innovación (Lidner, 1987); comprende dos aspectos fundamentales: el riesgo en la elección y la adquisición de conocimiento.

El riesgo que implica la determinación de adoptar, disminuye a medida que aumenta el conocimiento. La decisión, por tanto, depende del conocimiento de los distintos parámetros que la condicionan. Comprende un proceso de aprendizaje evolutivo que incluye la obtención de información y, a continuación, su incorporación y relación con los conocimientos de los adoptantes disponibles o el convencimiento que surge cuando se va desarrollando una innovación.

Con el tiempo, varían las creencias que cambian la percepción sobre la tecnología y modifican las intenciones sobre la adopción (Panell et al., 2006).

Innovación en la agricultura

El incremento de la competitividad en una actividad productiva depende de la incorporación de equipo y tecnología que, en las condiciones socioeconómicas del sistema, proporcionen la máxima eficiencia. Si un sistema adopta tecnología con rapidez, la consecuencia será un rápido crecimiento económico.

La innovación se manifiesta:
– Por la obtención e introducción en el mercado de nuevos
productos.
– Por cambios en el equipamiento y procesos productivos
de la empresa.

Existe innovación en productos cuando son nuevos, o han experimentado un cambio significativo, y al introducirlos en el mercado son más competitivos y proporcionan incrementos de beneficio.

Cuando la innovación se refiere a un proceso productivo se modifica la tecnología empleada en la empresa hasta la fase comercial y, si es preciso el equipamiento, de forma que la nueva situación eleve la eficiencia técnica y económica.

Se distinguen dos tipos de innovación, tanto si se efectúa en forma de productos como de procesos:

Drástica, cuando representa un cambio total o de gran alcance. En este caso, el producto obtenido o la tecnología y el equipamiento introducidos, originan una utilización, prestaciones y características totalmente distintas de situaciones anteriores.

Gradual: En este caso, con la modificación van mejorando prestaciones y resultados económicos en función de la aplicación de la técnica y del aumento de la dotación de elementos necesarios. A su vez, los elementos pueden ser simples, cuando realicen por sí mismos o independientemente una función; o complejos, cuando una función puede ser realizada con mayor o menor nivel de perfección según la cantidad y calidad de los elementos que se agreguen.

La innovación, en términos económicos, fue definida como “cambio histórico e irreversible en el proceso de producción” (Schumpeter, 1939), lo que representa alterar las combinaciones de los factores de producción y la técnica empleada y, en consecuencia, que se origine un nuevo proceso gobernado por una función de producción distinta. Las empresas adoptando innovaciones van modificando la función de producción y con otras combinaciones de los factores van logrando mayores niveles de eficiencia.

La innovación también puede producirse en forma de cambio técnico sin que afecte a la cantidad de los factores de producción. Precisando la distinción de los conceptos “tecnológico” y “técnico”, se establece que el cambio tecnológico equivale al acto de producir nuevo conocimiento, y el cambio técnico se refiere a la incorporación del conocimiento en la actividad productiva de las empresas (Freeman, 1975; Fernández et al., 1983).

El proceso que sigue la generación de innovaciones se inicia en el proyecto de investigación sobre un problema existente y se extiende con su desarrollo hasta la comercialización del producto o proceso originado.

En una investigación realizada por Booz et al. (1968) se señalan las siguientes etapas en la innovación de un producto: selección de proyectos iniciales, primera evaluación técnica y económica, desarrollo, prueba definitiva y comercialización. Los autores estimaron que sólo sobrevive el 3,5% de los proyectos iniciales.

Para Sunding y Zilberman (2001) las fases que se requieren en la generación de un producto dependen de sus características, aceptándose como más comunes: descubrimiento, registro, desarrollo, producción y comercialización.