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Plagas urbanas: garrapatas

Las garrapatas son un tipo de plaga parásita hematófaga, es decir, que se alimentan de sangre, exclusivamente de sangre de vertebrados. Pertenecen a la clase Arachnida, por lo que están estrechamente relacionadas con escorpiones, arañas y ácaros.

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Ciclo biológico de las garrapatas

Su cuerpo esta conformado por una sola estructura sin divisiones aparentes. El macho adulto es plano y mide 3 mm, las patas, el escudo y aparato bucal son de color café rojizo, con pequeñas manchas en el dorso.

La garrapata pasa por los estados de huevo, larva, ninfa y adulto. Suelen aparearse sobre el animal huésped, sin embrago, la hembra deposita los huevecillos en el suelo o en grietas y paredes. Una hembra adulta puede alimentarse una sola vez en toda su vida y es capaz de poner hasta 5000 huevecillos. El ciclo de vida se completa en 8 a 12 semanas, pero en condiciones desfavorables, los huevos tienen la capacidad de permanecer en estado de latencia hasta por tres años.

La garrapata más común y la de mayor distribución a nivel mundial, es la “garrapata café del perro” (Rhiphicephalus sanguineus, L), cuyo principal hospedero es el perro, aunque también puede hospedarse en gatos y humanos. A diferencia de las hembras, cuando los machos se alimentan no aumentan mucho su tamaño. Las hembras alimentadas alcanzan un tamaño de hasta 1,8 cm de largo y 9 mm de ancho, y el abdomen adquiere una tonalidad gris.

Estos arácnidos pueden ser vectores de diferentes enfermedades peligrosas como la enfermedad de Lyme (Borrelia burgdorferi).

Comportamiento común de las garrapatas

Cuando inician el estado larval, las garrapatas ya son capaces de alimentarse por sí solas. Al nacer deben encontrar a un huésped para adherirse a él y alimentarse. Después caen al suelo para mudar y que así emerja la ninfa. Es por esta razón que además de encontrar garrapatas en el huésped, también podemos encontrarlas en el ambiente cercano, sobre todo matorrales, pastizales, grietas y muros. Esta plaga puede adherirse a cualquier parte del perro o del gato, pero si se encuentra en estado adulto, suelen encontrarse en las orejas o entre los dedos.

Manejo y control

Se recomienda una buena higiene y limpieza dentro y fuera de la vivienda, así como aseo diario de las camas y utensilios del perro o gato, además de una inspección constante y tratamiento específico en caso de infestación. Para el control de la plaga, ha resultado eficaz el uso de cipermetrina aplicado por un especialista en el área.

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