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¿Qué es el control biológico?

El control biológico es empleado en la agricultura para controlar poblaciones de insectos mediante el uso de agentes de control biológico, pero este control es extensible a bacterias, hongos, virus, nematodos, y diversos patógenos.

Concepto

Control: Se puede definir como la reducción de la incidencia o severidad de una enfermedad o plaga.

Biológico: Que el método por el cual que logra el control es mediante el uso de agentes de control biológico y no mediante el uso de moléculas sintéticas como lo son los fungicidas, insecticidas y agroquímicos en general.

Las enfermedades de las plantas resultan de la interacción de un patógeno (insecto plaga,hongo, bacteria, virus,etc), con un huésped susceptible en un ambiente favorable. En este triángulo clásico de la enfermedad hay un cuarto factor que se tiene en cuenta al hablar de control biológico: los organismos antagonistas (tanto para plagas como para enfermedades). El control del patógeno(insecto, hongo, bacteria, etc) se puede aplicar en cualquier parte de su ciclo de vida existiendo diversas estrategias de control, basadas en la epidemiología de la enfermedad o ciclo de vida de la plaga, que pueden ir dirigidas bien a la eliminación o la reducción del inoculo o población inicial o bien a la disminución del desarrollo de la enfermedad, o disminución de la población.

Las especies pertenecientes a la familia Chrysopidae, conocidas como crisopas son un ejemplo de organismos benéficos utilizados en el control de plagas agrícolas.

Estas estrategias serán más o menos eficaces dependiendo del tipo de patógeno al que nos enfrentemos, monocíclico o policíclico, aspectos como su naturaleza biotrofa o necrotrofa, su accesibilidad al antagonista, etc. Un mejor conocimiento de la biología y epidemiología del patógeno al que va dirigido el control hará que éste sea siempre más eficaz. Todos los principios y toda la ciencia que se aplica para otros métodos de control mas desarrollados, como el control químico, son también aplicados al control biológico.

En general, la utilización de agentes de control biológico en la agricultura carece de una respuesta clara, lo que se traduce en una incredibilidad de los agricultores. Uno de los factores que contribuyen al fracaso del control biológico de enfermedades, es el ambiente, el cual constituye un factor crucial en el éxito del mismo. Temperaturas desfavorables para el desarrollo del agente de control biológico da lugar a una inefectividad del mismo.

El pH del suelo es otro factor importante a tener en cuenta ya que puede inhibir la germinación de esporas de agentes de control biológico (ACB) tales como Trichoderma spp. y, por tanto, anular el efecto supresor de determinadas enfermedades. Y, por supuesto, que no decir, de las distintas características de los suelos en general, cuya composición puede da lugar al establecimiento o no de los diferentes agentes de control biológicos aplicados.

Los coleópteros pertenecientes a la superfamilia Curcujoidea, conocidos como catarinas o mariquitas, son organismos benéficos son otro ejemplo de insectos utilizados en el control de plagas agrícolas.

Ventajas y desventajas del control biológico

El éxito de la aplicación de un agente de control biológico, se a cual sea su mecanismo de acción (antibiosis, competición, parasitismo, inducción de resistencia, etc), va a depender directamente del tipo de formulado o tipo de control biológico, que se desarrolle así como de la forma recomendada de aplicación, es decir, el ACB debe estar presente en momentos de mayor susceptibilidad de la enfermedad o plaga  y en el tiempo suficiente para poder actuar. Normalmente, se comercializan los productos de control biológico, pero éstos deben de dar respuestas a dónde se debe de aplicar, cómo y cuándo debemos aplicarlo.

Las respuestas va a depender del tipo de cultivo, patógeno que queremos controlar, y por supuesto, qué Agente de Control Biológico aplicamos. Así, un Agente de Control Biológico se puede aplicar en hojas, raíces, frutos, suelo, y además puede ser aplicado antes o durante el desarrollo del cultivo. Lo que se debe de tener presente, es que el control biológico carece de efecto curativo, por lo que se deben ser aplicados antes de que el patógeno se desarrolle sobre la planta, a excepción de aquellos Agente de Control Biológico empleados en el control de oidios.

Asimismo, el método de aplicación debe de permitir el desarrollo del Agente de Control Biológico sobre la planta, para que sea efectivo.

Organismos benéficos: Braconidae

Los bracónidos ( Braconidae ) son una de las familias con mayor número de especies de himenópteros, con un número estimado de 40.000. La familia se divide en 35 subfamilias. Todos los componentes de la subfamilia Opiinae son endoparasitoides solitarios koinobiontes de larvas de dípteros fitófagos. Estos insectos presentan un tamaño mediano (2-6 mm.). Son utilizados en el control biológico de plagas como agentes de control biológico.

Sus características son las siguientes:

Sus antenas son filiformes con un número elevado de artejos, que no suele ser inferior a 16, y sus alas, bien desarrolladas, presentan una venación compleja y muy variable dentro de la familia. Los bracónidos(Braconidae) presentan dos grupos biológicos substancialmente diferentes en lo que se refiere al modo de vida y la morfología de la larva. Todos los ectoparasitoides son especies pertenecientes a las subfamilias Doryctinae y Braconinae, y los endoparasitoides pertenecen al resto de subfamilias.

La larva de los ecto parasitoides se desarrollan en el cuerpo del huésped que es siempre la larva del insecto, en su mayoría de lepidópteros o coleópteros, y más raramente de dípteros o himenópteros. Los huéspedes de los ecto parasitoides, con raras excepciones, son criptobiontes (en madrigueras bajo la corteza de los árboles, en agallas, minas, en frutos o en hojas curvadas o enrolladas) y son infectados por las avispas adultas que suelen perforar las distintas superficies con su ovipositor. Raramente la hembra de braconidae se introduce en la madriguera del huésped. Los huevos, largos y peciolados, son depositados directamente sobre la larva o muy próximos a las mismas. Normalmente los bracónidos ecto parasitoides son parasitoides gregarios, dependiendo el número de huevos depositados por hembra en el huésped del tamaño del mismo: mayor número de huevos son depositados en larvas de mayor tamaño, mientras que en las de menor tamaño se deposita un menor número de huevos.

Antes de depositar los huevos, los ectoparasitoides de braconidae, como norma, utilizan su ovipositor para paralizar la larva donde se va a desarrollar la progenie. El ovipositor no sólo sirve como un órgano de deposición sino que también inyecta las secreciones de la glándula de poison. La parálisis de los huéspedes en estos casos es permanente, de modo, que la movilidad del parasitoide y su capacidad para mudar no se reestablece. El huésped no puede liberarse de los huevos o las larvas del parasitoide.

Los huéspedes paralizados generalmente no pueden vivir durante mucho tiempo. Además, el desarrollo del ectoparasitoide desde huevo a prepupa sucede rápidamente, en unos pocos días dependiendo de las temperaturas. Los ectoparasitoides no presentan una alta especificidad en cuanto a sus huéspedes pudiéndose desarrollar en larvas de varios órdenes de insectos, por ello muchas especies se describen como polífagas. Por otro lado, sus adaptaciones ecológicas suelen ser muy estrechas.

Fuente: Organismos para el control biológico en los cultivos de la provincia de Almería. Miguel Navarro Viedma et al. Colección Agricultura.

 

Organismos benéficos: Avispas parasitarias

Las avispas parasitarias pertenecen a la siguiente clase:

Clase: Insecta

Himenópteros parasítica

El orden Hymenoptera ( Avispas parsitarias)  es uno de los grupos de insectos más importantes tanto por su abundancia de especies, se estima que se han descrito entre 120.000 y 200.000 especies, como por su gran variabilidad en modos de vida, presentando comportamientos fitófagos, parásitos, depredadores o fitoparásitos. En cuanto a su importancia para el hombre, en lo referente al aspecto económico, supera a la de cualquier otro grupo por el papel que juegan en el control biológico de plagas agrícolas y forestales, como parasitoides de las mismas.

Son utilizadas en el control biológico de plagas como agentes de control biológicos, debido a su que presentan comportamientos parásito, depredadores de insectos plaga.

Las especies de parasitoides se engloban en un grupo de familias que incluye este orden y al que se denomina Himenópteros parasítica ( avispas parasitarias). Los himenópteros parasítica presentan un desarrollo postembrionario holometábolo, con metamorfosis completa, con cuatro estados de desarrollo: huevo, larva, pupa y adulto.

Todos los estados de desarrollo, salvo el adulto, son difíciles de observar debido a que suelen desarrollarse, en el interior del huésped en el caso de los endoparasitoides y en lugares protegidos en el caso de los ectoparasitoides. La forma del huevo suele ser ovoide o alargada, pudiendo presentar en algunos grupos, pedicelos, pedúnculos vesículas o apéndices. Generalmente las avispas parasitarias son transparentes y lisos en los endoparasitoides y reticulados e incluso espinosos en los ectoparasitoides.

El estado larvario presenta un fenómeno conocido como hipermetamorfosis o heteromorfosis, que consiste en que el primer estadío larvarío presenta una forma con una serie de estructuras que suelen perderse en estadios maduros, estas estructuras suelen ser más complejas en las larvas de ectoparasitos, que en las endoparasitas. Los estadios larvarios maduros presentan forma cilíndrica o de uso y por lo general son de color blanquecino o amarillento translucido.

Las pupas de los himenópteros parasítica (avispas parasitarias) son adécticas exaradas, presentando todos los grupos una morfología muy similar. En algunos grupos las pupas se encuentran cubiertas por un pupario de aspecto sedoso. Los adultos, al igual que todos los órdenes de insectos, presentan su cuerpo dividido en tres regiones o tagmas: cabeza, tórax y abdomen.

 

Las características más importantes y que nos sirven para distinguir a las distintas familias incluidas en este grupo son, por un lado las antenas, que suelen ser muy variables en cuanto al número de segmentos que determinan su longitud. En el tórax, destaca la presencia de dos pares de alas membranosas, cuya venación tiene un papel muy importante en la diferenciación de las distintas familias y especies.

Finalmente el abdomen presenta en este grupo una particularidad y es el pequeño estrechamiento o peciolo que separa parte del abdomen (gaster) del resto del cuerpo del insecto. En cuanto a las características biológicas del orden son bastante complejas, tanto en lo que se refiere a sus características reproductivas, en los comportamientos de apareo, localización y selección del huésped así como en su desarrollo y las múltiples adaptaciones y formas de vida. Todos los himenópteros parasitica presentan reproducción partenogénica que puede ser:

  • Arrenotoquia en la cual los huevos no fertilizados haploides dan lugar a machos y los huevos fertilizados diploides originan hembras.
  • Deuterotoquia en este caso las hembras no fecundadas o que no se aparean dan progenie tanto de machos como de hembras. Los machos son biológica y ecológicamente inviables.
  • Teliotoquia en este caso únicamente se produce progenie de hembras diploides. A los individuos producidos por estos dos últimos mecanismos se les denomina también imparentales o uniparentales.

El proceso de selección del huésped sigue un esquema similar en todos los himenópteros parasitoides. La detección del huésped comienza con la selección de un hábitat favorable. Las plantas de las cuales se alimenta el huésped tienen un papel importante, de modo que el parasitoide puede ser atraido por las sustancias producidas por estas (=alomonas).

El atrayente del huésped hacia el parasitoide se debe fundamentalmente a la percepción de este de las kairomonas. La población del huésped y el parasitoide suele ser un factor también importante para la localización del huésped. Las respuestas visuales y tactiles de las antenas, así como los movimientos del huesped juegan también un papel importante. Normalmente las hembras depositan huevos parcial o completamente incubados, en el interior, si se trata de endoparasitoides o bien sobre o próximo al huésped si se trata de ectoparasitoides.

En cuanto al número de huevos depositados es muy variable, los parasitoides solitarios normalmente depositan un huevo, aunque pueden depositar hasta tres, en cuyo caso tan sólo se desarrolla una larva, ya que esta una vez que eclosiona del huevo suele eliminar al resto. Los parasitoides gregarios por su parte depositan desde pocos huevos (8-9) hasta varias docenas.

En cuanto al número de estadios larvarios en las avispas parasitarias, es igualmente variable, al parecer cinco es el número más abundante, y el más primitivo, presentando los más evolucionados un número menor, generalmente tres ó cuatro. Al alcanzar el final del último estadio la larva deja de alimentarse y presenta escaso movimiento, es en este momento cuando se dice que ha alcanzado el estado de pupa. La pupación de las avispas parasitarias se efectúa próxima o dentro de los restos del huésped. Existe dos estrategias de vida que engloba en dos grupos a los himenópteros parasítica:

  • Estrategia Idibionte: El huésped es aguijoneado y paralizado totalmente por el veneno de la hembra del parasitoide, deteniendo por completo su desarrollo y depositando un huevo sobre o junto al huésped. La larva con un período de desarrollo corto, consume el huésped completamente paralizado en el menor tiempo posible.

La mayoría son ectoparasitoides, que se desarrollan en el exterior del cuerpo del huésped, succionando nutrientes a través de su piel o de alguna herida. Suelen presentar un amplio rango de especies huésped.

  • Estrategia Koinobionte: Estos parasitoides ( avispas parasitarias)  paralizan parcialmente al huésped con su veneno, de este modo el huésped se recupera rápidamente tras la oviposición, continuando su desarrollo, y sólo muere cuando el parasitoide alcanza la madurez. La mayoría son endoparasitoides, que se desarrollan en el interior de la cavidad corporal del cuerpo. Presenta una gran especificidad sobre sus huéspedes.

Fuente: Organismos para el control biológico en los cultivos de la provincia de Almería. Miguel Navarro Viedma et al. Colección Agricultura.

 

Organismos benéficos: Mosquitos

No todos los mosquitos se alimentan de sangre, existen algunas especies de mosquitos que depositan sus huevos en plantas y al emerger las larvas buscan a su presa rápidamente, organismos pequeños como trips, o arañitas, estos organismos son utilizados en el control biológico de plagas.

Los cecidómidos son unos mosquitos de 2,5 mm de largo, con una envergadura alar de 2,5 a 3,5 mm. La venación de las alas es muy simple. Las patas son largas y el color del cuerpo de los adultos muestra varias tonalidades de marrón a rojo.


Los huevos son ovales, de unos 0,3 x 0,1 mm y de color rojo a anaranjado. Son colocados aislados o agrupados sobre el sustrato vegetal y a veces directamente sobre los áfidos.

Las larvas neonatas son transparentes, y viran a naranja, amarillo, rojo o marrón dependiendo del contenido del cuerpo de las presas. Pasan por 3 estadios larvarios, midiendo las del último de ellos unos 2,5 x 0,7 mm. El cuerpo posee 13 segmentos. La pupación se realiza normalmente en el suelo, formando una pupa sedosa de unos 2 mm. de larga y color marrón. A veces puede encontrarse también sobre la planta. Los cecidómidos adultos son de hábitos preferentemente nocturnos viviendo de 1 a 3 días los machos y de 10 a 17 las hembras. Las hembras depositan los huevos en aquellas plantas infestadas por la plaga. Al emerger la larva busca rápidamente la presa. Las larvas completan su desarrollo entre 12 y 17 días a una temperatura de 18ºC. A esa misma temperatura el estado pupal dura de 17 a 30 días.

 

Fuente: Organismos para el control biológico en los cultivos de la provincia de Almería. Miguel Navarro Viedma et al. Colección Agricultura.

Organismos benéficos: Catarinas

Las catarinas son insectos utilizados como agentes de control biológico de plagas, debido a que son predadores voraces de una amplia gama de insectos plaga en la agricultura.

Los coleópteros pertenecientes a la superfamilia Curcujoidea, familia Coccinellidae, son conocidos vulgarmente como “catarinas o mariquitas”. Poseen 5 esternetitos abdominales, antenas terminadas en maza, y la cabeza parcialmente cubierta por una proyección del tórax. Los élitros son normalmente de colores brillantes y variados, con ornamentaciones de puntos que los hacen muy característicos.


Al aire libre, la mayoría de las especies de catarinas (coccinélidos) pasan el invierno como adultos, en diapausa reproductiva y reemprende la actividad en primavera. Posteriormente, después del acoplamiento, la hembra deposita los huevos, generalmente en grupos y unidos al sustrato, cerca de las colonias de la plaga presa. La duración de la incubación depende de las condiciones ambientales, siendo la duración normal de 4 a 8 días. Inmediatamente después de la eclosión, las larvas de catarina que pasan por 4 estadios (algunas especies lo hacen por 5), permanecen en la masa de huevos consumiendo los no eclosionados, las larvas muertas y ocasionalmente a otras larvas vivas. La probabilidad de supervivencia de las larvas de catarina depende fundamentalmente de la presencia suficiente de presa cerca del lugar de nacimiento. Al finalizar el último estadio larvario se transforman en “pupa”; estado en el que permanecen unos días, al cabo de los cuales emerge el adulto.


Los adultos son generalmente de color amarillo pálido recien emergidos de las pupas, adquiriendo la coloración definitiva después de varios días, existiendo muchos tipos de mariquitas o catarinas. Una sola cópula es suficiente para fecundar los huevos que las hembras ponen a lo largo de su vida. El número de generaciones al año varía desde una hasta varias si las condiciones ambientales
y de alimentación son favorables.

Los coccinélidos presentan generalmente como característica una gran polifagia, actuando sobre un gran número de insectos plaga, e incluso ácaros. Sin embargo, todos los coccinélidos, desde el punto de vista de la lucha biológica, presentan el inconveniente de poder salir volando y abandonar el cultivo en el cual han sido liberados, reduciéndose su acción sobre las plagas que pretendían controlar. Su eficacia se limita por tanto al tiempo de duración del período larvario, lo que obliga a realizar sueltas repetidas de un número importante de individuos a lo largo del período de cultivo.


Los coccinélidos afidófagos capturan pulgones en estado de larva y adulto, aunque no todos los estados de desarrollo son igualmente capaces de capturar a los distintos estados de pulgones. Las larvas más viejas son, generalmente, más eficientes que las jóvenes y los adultos, y, en todos los casos, los pulgones más jóvenes son los más vulnerables a todos los estados móviles de los coccinélidos.}

Fuente: Organismos para el control biológico en los cultivos de la provincia de Almería. Miguel Navarro Viedma et al. Colección Agricultura.

Organismos benéficos: Crisopas

Las especies pertenecientes a la familia Chrysopidae pertenecen al grupo de depredadores generalistas (o poco específicos). Los crisópidos adultos poseen una coloración verde o marrón, con el abdomen largo y estrecho, y ojos relativamente grandes, antenas filiformes y largas, y dos pares de alas menbranosas, de tamaño y forma muy similar con nerviación abundante, y aspecto reticulado. Posee piezas bucales potentes adaptadas a la masticación, que les capacita para devorar sus presas.


Las larvas son campoideformes (poseen el cuerpo deprimido) con 2 piezas mandibulares muy visibles, finas y curvadas, y desarrolladas patas. Poseen pelos en el dorso del cuerpo. Su cabeza es de color claro, con dos rayas oscuras divergentes, y en el dorso se observan un par de bandas oscuras longitudinales, junto a diversas rayas transversales paralelas. El tercer estadio larvario mide aproximadamente 8 mm.


Los huevos son de color blanco, pedunculados, es decir, se encuentran en el extremo de un largo pedicelo, formado por una secreción del abdomen, que solidifica rápidamente en contacto con el aire y que es fijado a las hojas por su parte inferior. Se pueden encontrar aislados o en pequeños grupos, insertados sobre la superficie de los tejidos vegetales.

El ciclo biológico de los crisópidos o crisopas está comprendido por los estados de huevo, tres estadios larvarios, pupa y finalmente el estado adulto. Los tres estadios larvarios son predadores activos, como los adultos de la mayoría de las especies, pudiendo consumir un gran número de presas.

Las especies más importantes son Chrysopa formosa (Brauer) y Chrysoperla carnea (Stephens), ambas afidófagas.

Fuente: Organismos para el control biológico en los cultivos de la provincia de Almería. Miguel Navarro Viedma et al. Colección Agricultura

Control biológico-Organismos benéficos: Chinches

Se muestra la descripción general del orden Heterópteros conocidos como Chinches, que son organismos utilizados en el control biológico debido a que se alimentan de un gran numero de insectos plaga.

Orden: Heterópteros

Familia Miridae

Entre los enemigos naturales que aparecen de forma espontánea en los cultivos, se encuentran las chinches (Heteroptera), entre las que destaca la familia Miridae, bien conocida por su gran actividad depredadora.

Los míridos se distinguen fácilmente de las otras chinches por tener el “cúneo” claramente separado del resto del hemiélitro, y no presentar ocelos en la cabeza. Además, la membrana de las alas presenta una o dos células en la base y no posee nerviaciones longitudinales; las antenas presentan cuatro artejos, y su inserción es siempre visible dorsalmente; el rostro o pico tiene cuatro segmentos, y en reposo se pliega sobre la cara ventral del cuerpo.

El carácter más utilizado para la separación de las distintas subfamilias es la distinción de las estructuras pretarsales. La determinación de las especies de míridos puede resultar en muchos casos laboriosa, y requerir tanto la medición de diferentes partes del cuerpo, como estudiar las piezas genitales de los machos; la identificación de las hembras
puede generar dudas.

El ciclo biológico de los míridos es heterometábolo y está comprendido por los estados de huevo, ninfa y adulto. El desarrollo ninfal comprende cinco estadios; los esbozos alares, que se desarrollan paulatinamente, son claramente visibles en los dos últimos. Ya desde los primeros estadios las ninfas son muy activas, permaneciendo así hasta momentos antes de comenzar la muda.

Los hábitos alimenticios de las ninfas son semejantes al de los adultos. Los chinches adultos y ninfas buscan activamente su presa, y una vez localizadas insertan en ella su aparato bucal y succionan su contenido. Podemos saber cuando la chinche depredadora se ha alimentado de huevos, larvas o pupas de moscas blancas, porque de todos ellos sólo queda el tegumento, normalmente en su forma original, aunque a veces la presa se crispa hacia dentro.

Tiene un régimen alimenticio bastante polífago, pudiéndose alimentar también de larvas y adultos de trips, ácaros, áfidos o huevos de lepidópteros.

En este sentido cabe destacar también que los míridos y otros muchos heterópteros, presentan la particularidad de poseer un régimen alimenticio mixto; zoófago y fitófago (Kullenberg, 1946; Dolling, 1991). La fitofagia no necesariamente implica un daño económico para el cultivo; aún así, la relación entre la abundancia de este tipo de depredadores con los niveles de daño no es simple, habiéndose observado que este daño en la planta está relacionado con la falta de presa alternativa. Por ello, la determinación del papel de estos insectos zoofitófagos dentro del cultivo no es fácil, y cada especie debe evaluarse por separado en relación a las presas presentes y en un cultivo determinado (Puchkov, 1961; Wheeler, 1976)

Fuente: Organismos para el control biológico en los cultivos de la provincia de Almería. Miguel Navarro Viedma et al. Colección Agricultura

Control Biológico – Organismos benéficos: Ácaros

Familia: Phytoseiidae.

Esta familia, compuesta por numerosas especies de ácaros depredadores, ejerceun importante control sobre ácaros fitófagos (tetraníquidos, tenuipálpidos y eriófidos), aunque también actúa sobre pequeños insectos como tisanópteros, por lo que resulta imprescindible en los programas de control biológico de plagas en numerosos cultivos.

Los fitoseidos son ácaros de pequeño tamaño, de unos 0,5 mm., con el cuerpo con forma de pera, y visibles a simple vista cuando se mueven sobre las hojas, o cuando su color contrasta con el del medio en el que se encuentran. Presentan una extraordinaria movilidad y rapidez, características que facilitan su detección.

Su coloración suele ser blanquecina, auque la transparencia de su tegumento hace que aparezcan rojos cuando se han alimentado de arañas o ácaros rojos, o bien amarillentos cuando lo hacen de polen. Presentan, en la parte anterior del cuerpo, las piezas bucales o quelíceros, con forma de pinza, que utilizan para sujetar, desgarrar y trocear el alimento; y los palpos, que tienen una función sensorial. Los fitoseidos, como la mayoría de los ácaros son incapaces de ingerir alimentos sólidos, por ello perforan sus presas y absorben su contenido fluido.

El ciclo biológico de los fitoseidos está comprendido por los estados de huevo, larva, dos estadios ninfales (proto y deutoninfa), y finalmente el estado adulto. Los estados de larva, ninfa y adulto presentan una apariencia externa similar, aunque su tamaño es muy distinto. Los huevos, depositados sobre los pelos de la intersección de los nervios principales y secundarios, son de forma oval e incoloros, con un brillo característico, excepto en Phytoseiulus persimilis que son esféricos, de doble tamaño que los de araña roja. Las larvas, de tamaño similar al huevo, son hexápodas, a diferencia de ninfas y adultos que son octópodos, siendo el primer par con función sensorial. Machos y hembras difieren en tamaño, siendo las hembras ligeramente más grandes.

En condiciones naturales las poblaciones de fitoseidos están formadas mayoritariamente por hembras adultas. Las hembras tras haber alcanzado el estado adulto son fecundadas por el macho, iniciando posteriormente la puesta de huevos. Tras la eclosión de los huevos surge una larva poco móvil que en algunas especies necesita alimentarse para pasar al siguiente estado de desarrollo y en otras no. Posteriormente, la larva se transforma en protoninfa y seguidamente en deutoninfa, de tamaño algo mayor, ambas muy activas. Finalmente se forma el adulto.

La mayoría de las especies de fitoseidos son polífagas, es decir su régimen alimenticio es muy variado, además de otros ácaros como tetraníquidos, tenuipálpidos, tarsonémidos o eriófidos, y de pequeños insectos como tisanópteros, cóccidos o psocópteros, también se pueden alimentar de la melaza producida por homópteros, de
polen e incluso de hongos. Algunas especies son más específicas, generalmente aquellas que se alimentan de tetraníquidos, como P. persimilis. No obstante, no todos los alimentos tienen el mismo valor nutritivo para los fitoseidos polífagos. Sólo unos pocos permiten un desarrollo y oviposición óptimos, sin embargo, el resto tienen una enorme importancia en épocas de escasez del alimento principal, permitiendo la supervivencia del ácaro en espera de épocas más favorables.

Aunque los fitoseidos no son específicos de especies vegetales ya que no se alimentan de ellas, sí que muestran un comportamiento deficiente como depredador en determinados tipos de plantas. Por ejemplo, las toxinas que contiene la hoja de tomate no permiten el desarrollo de algunos Amblyseius.

 

Fuente: Organismos para el control biológico en los cultivos de la provincia de Almería. Miguel Navarro Viedma et al. Colección Agricultura